
La hepatitis tiene una incidencia alta y la mitad de los afectados ignoran que la padecen, debido a que la enfermedad cuenta con una evolución asintomática, lo que ayuda que deriva en cirrosis descompensada o cáncer de hígado.
La hepatitis es una enfermedad inflamatoria del hígado causada por los virus A, B o C y su contagio es por contacto de un familiar o sexual con personas infectadas y transmisión vertical de madre a hijo.
Esos virus representan un riesgo elevado para la salud mundial, se comprobó la presencia de unas 350 millones de personas con infección crónica por hepatitis B y 170 millones por el virus de la hepatitis C.
Lo que más preocupante es que se estima que menos de la mitad conoce su enfermedad, lo que conlleva a que la enfermedad se desarrolle en forma asintomática, causando serias complicaciones como cirrosis descompensada o cáncer de hígado.
La hepatitis C, es una de las primeras causas de trasplante hepático y muchas de las personas infectadas siguen contagiando la enfermedad sin advertirlo, lo que hace desarrollar nuevos casos, entre ellos sus parejas, niños recién nacidos, o nuevos infectados por distintas vías.