
Con la llegada de la primavera llegan también esa molesta rinitis alérgica o fiebre del heno que afecta a millones de personas en todo el mundo.
El 74 por ciento de las personas afectadas tiene molestias en la nariz y ojos llorosos que usualmente son tratados con antihistamínicos y otras medicinas que dejan la nariz seca al extremo y dan mucho sueño. Por eso han ido surgiendo tratamientos alternativos que pueden ser tan efectivos, y sin los efectos secundarios.
Inmunoterapia sublingual: Algunas veces la mejor cura es eso que nos afecta. Ese es el concepto de estas gotas que se ponen debajo de la lengua y que son extractos de las plantas a las que somos alérgicos. En seis semanas, esta terapia puede disminuir la cantidad de medicinas tradicionales que necesitamos hasta en un 42 por ciento. Estas gotas se toman diariamente por un periodo de 3 a 5 años y como uno mismo se las toma no hay necesidad de ir tanto al médico.
Intentar con ortiga: La ortiga contiene histamina, el químico que nuestro cuerpo produce durante una reacción alérgica, lo que nos ayuda a tener tolerancia. Se toman dos cápsulas cada 3 o 4 horas durante la temporada de alergias.
Intentar con miel: La miel contiene polen, así que comerla ayuda nuestro cuerpo a la tolerancia también. Además la miel sacada directamente de la colmena contiene enzimas que reducen la inflamación, así como propiedades antibióticas que estimulan nuestro sistema inmune. Se recomienda endulzar infusiones y te con la miel local o masticar panales.
Intentar con acupuntura: El poner agujas en el cuerpo fortalece el sistema inmune y se ha comprobado que cerca de una docena de sesiones de acupuntura de media hora alivia los síntomas de las alergias en más del 60 por ciento de los pacientes. Se recomiendan una o dos sesiones por semana de 6 a 8 semanas durante la temporada de alergias.
Foto: creo que soy yo