Donde guardar los medicamentos en el hogar

Muchas medicinas que guardamos en el botiquín son un arma de dos filos, sobre todo cuando hay niños pequeños en casa.
Los primeros es saber que medicamentos y sustancias tienen que tenerse lejos del alcance de los niños: En un botiquín alto, donde no puedan alcanzarlos los niños pequeños se tienen que tener los analgésicos como las aspirinas y el paracetamol, los antibióticos, los jarabes y las pastillas para la tos y las pastillas para dormir.
Preferentemente el botiquín tendrá un pestillo (seguro, pasador) a prueba de niños.
En un lugar seguro y cerrado con llave o candado, se colocaran productos domésticos como detergentes de todo tipo, limpiadores para el horno y limpiadores para el inodoro.
Las sustancias inflamables o que puedan provocar lesiones al contacto por su contenido de ácidos o de otras sustancias, se almacenarán de preferencia fuera del hogar, en alguna caseta con llave a la que los niños no tengan acceso bajo ninguna circunstancia, como es el caso del kerosene, la trementina (aguarrás), gasolina, pesticidas, insecticidas, herbicidas y otros.
Cuando el niño tenga la edad suficiente conviene aleccionarlo en los riesgos que entraña el manejo de medicamentos y sustancias y comenzar a enseñarlo como y en que casos utilizarlos, siempre de acuerdo a su edad.
Recuerden que el criterio del sentido común es el que debe privar, tampoco podemos impedir que los chicos de cierta edad sepan que esas sustancias pueden ser útiles aliados y en cambio, podemos enseñarlos a evitar que se vuelvan un peligro para ellos.
Foto: Darren Hester















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