Cómo cuidarnos a partir de los 40 años

menopausia

La menopausia es una transición entre los 40 y 50 años, que ocurre en la vida de la mujer, en la cual su ciclo sexual suele hacerse muy irregular. Una alimentación correcta con nutrientes necesarios es fundamental para suplir algunas de esas carencias.

Los cambios que experimenta la mujer con la llegada de esta etapa en su vida debido a la falta de estrógenos, son sofocaciones, irritabilidad, o ansiedad. Asimismo muchas veces sufren una variación de 2 o 3 kilos de su peso normal y la distribución de grasas sufre algunas alteraciones, con especial incremento en la zona abdominal.

De igual manera durante esta etapa tan particular de la mujer suelen incrementarse agudizaciones en algunas enfermedades ya existentes, y hay mucha susceptibilidad a las modificaciones dietéticas, como el sobrepeso, las dislipidemias (hipercolesterolemia) y osteoporosis.

Pero cabe destacar que la menopausia no es una enfermedad, sino que se trata de una época de cambio, en la cual, adoptar ciertas medidas preventivas, permitirá mejorar notablemente la calidad de vida de la mujer.

Las recomendaciones alimentarias se basan en el aumento de los alimentos ricos en calcio, moderación de alimentos abundantes en proteínas animales, evitar la ingesta habitual y excesiva de nutrientes ricos en sal, además de una adecuada exposición solar diaria y la práctica regular de un deporte o actividad física.

Precauciones a tomar en cuenta a partir de los 40

  • Los pulmones pierden parte de su elasticidad (entre los 20 y los 80 años la capacidad pulmonar caerá un 40 porciento). No intente correr hacia el autobús cuando vea que cierra la puerta.
  • La reducción de la altura empieza alrededor de los 43 años. Por el momento, este cambio es prácticamente imperceptible. No es un truco de magia, sino el resultado del debilitamiento de la estructura del esqueleto en la espina dorsal.
  • La elasticidad de los tendones también disminuye y ya es evidente. Tampoco debe intentar tocarse la punta de los pies. Se puede lesionar.
  • La fuerza muscular desciende rápidamente, y lo hace hasta llegar al 45 por ciento pasados los setenta años.
  • Las proporciones cuerpo grasa continúan cambiando. Sus muslos y glúteos se ensanchan.
  • Los linfocitos, es decir, los glóbulos blancos de la sangre que se encargan de atacar y neutralizar las células cancerosas, empiezan a ser menos eficientes. Por eso aumenta el riesgo.

No es demasiado tarde para evitar y prevenir la degeneración muscular. Apúntese a un gimnasio. Evite ante todo el sedentarismo y no olvide su aporte diario de calcio: 1.200 miligramos al día. Ejercicio más calcio evitaran que la masa ósea y la fuerza muscular caigan por la edad.

Foto: Gracias a DeusXFlorida