Pérdida de la audición o sordera

¿Qué es la perdida de audición? El mecanismo que posibilita la audición es complejo y una alteración que se genere en alguna de sus etapas puede traer una merma en la capacidad auditiva.

Los sonidos son percibidos por el pabellón auricular, que los transfiere y amplia por medio del conducto auditivo externo, y generan una vibración en la membrana timpánica.

Esta vibración se transfiere a los huesecillos del oído medio (martillo, yunque y estribo), que al mismo tiempo la transmiten por medio de la ventana oval a la cóclea, el laberinto anterior, donde allí el sonido se extiende por un líquido y anima los cilios del órgano de Corti, la estructura en la que la vibración se convierte en un estímulo nervioso.

Este impulso nervioso se transfiere a través de las fibras auditivas al ganglio espiral, de donde aparece el nervio auditivo que se dirige al tronco cerebral y desde este lugar el estímulo sigue hasta llegar a la corteza cerebral, donde se analiza el estímulo nervioso.

Si existe un cambio en esta cadena de transmisión puede generar un déficit auditivo, adquirido o congénito.

¿Cómo se produce esta alteración?

Dentro de las hipoacusias debe diferenciarse entre aquellas que son una modificación de los mecanismos físicos de la transmisión del sonido, las denominadas de conducción, y las producidas de modificaciones de la transmisión nerviosa, que se llaman neurosensoriales.

Ciertos tipos de sorderas pueden ser mixtos, con alteraciones tanto conductoras como así también neurosensoriales.

Las hipoacusias de transmisión pueden ser causa de una obstrucción del conducto auditivo externo provocada  por tapones de cera, tumores o cuerpos raros. La otitis media, la perforación timpánica, alteraciones de la trompa de Eustaquio o lesiones por presión o por traumatismos pueden provocar cierto grado de hipoacusia.

Síntomas de la pérdida de la audición:

El síntoma mas importantes ante una alteración de la vía auditiva es la hipoacusia, la misma puede ser leve (pérdida inferior a 40 decibelios), moderada (entre 40 y 70 decibelios), severa (superior a 70 decibelios) o absoluta, lo que se denomina cofosis.

Debe analizarse si es unilateral o bilateral, si fue brusca o progresiva y si está relacionada a otros síntomas, tales como otalgia, otorrea, acúfenos o alteraciones del equilibrio.

Los pacientes afectos de otosclerosis, al revés de los que sufren presbiacusia, dicen escuchar mejor en ambientes ruidosos, conocido como paracusia de Willis, y escuchan mal cuando mastican, paracusia de Weber

Tratamiento en la pérdida de la audición:

  • La hipoacusia por otosclerosis es preciso hacer una intervención quirúrgica en la que se desajusta el estribo del yunque, se saca y se reemplaza por una prótesis.
  • En la timpanoesclerosis puede plantearse el tratamiento quirúrgico, pero no se logran resultados favorables.
  • En los casos de traumas por presión el tratamiento, los analgésicos, antiinflamatorios no esteroideos o corticoides.
  • En el caso de las hipoacusias neurosensoriales o de aquellas de transmisión que no pueden ser solventados quirúrgicamente, el tratamiento debe potenciar los restos de capacidad auditiva que tenga el paciente.

Las prótesis auditivas pueden ser audífonos externos, con un micrófono que transforma el sonido en un impulso eléctrico, lo amplia y lo convierte otra vez en onda sonora, o implantes auditivos, que pueden ser de oído medio, para hipoacusias de transmisión, cocleares, que necesitan que el nervio auditivo funcione correctamente, o tronco encefálicos, para pacientes con alteraciones ya sean, cocleares como del nervio auditivo.