Infecciones por hongos en la vagina

Los hongos oportunistas que normalmente viven en la vagina en pequeñas cantidades, pero una infección, también conocida como candidiasis, significa que muchas de esas células están creciendo en la vagina. Esas infecciones son muy comunes y, aunque pueden llegar a ser muy molestas, usualmente no son muy serias y el tratamiento es muy simple.

La mayoría de estas infecciones están causadas por un hongo llamado Candida Albicans. Una vagina saludable tiene muchas bacterias y un pequeño número de hongos. La bacteria más común Lactobacillus acidophilus ayuda a mantener otros organismos, como los hongos bajo control.

Cuando algo pasa y cambia el balance de estos organismos, los hongos pueden crecer mucho y causar los síntomas. Tomar antibióticos usualmente causa ese desbalance, así como los altos niveles de estrógeno causados por el embarazo, por las terapias de reemplazo hormonal o por enfermedades como la diabetes y el VIH.

Una infección por hongos usualmente causa picazón o incomodidad en la vagina y algunas veces causa dolor o una sensación de quemazón cuando se orina o se tienen relaciones sexuales. Algunas mujeres también tienen un flujo espeso y blanco que no tiene olor. Esos síntomas pueden ocurrir con mayor frecuencia durante la semana antes del periodo menstrual.

5 consejos para evitar las infecciones vaginales

  1. Higiene: al tener el aparato reproductor escondido en el interior de nuestro cuerpo y el hecho de que la zona genital sea húmeda aumentan las posibilidades de que aparezcan infecciones. Hay que practicar una higiene diaria correcta, usando un jabón que respete el ph de la vagina. Y también es importante la limpieza que llevamos a cabo cuando acabamos de orinar. Seca la vulva con un papel y hazlo desde delante hacia atrás.
  2. Usa ropa interior de algodón: esta es la tela más adecuada para estar en contacto con la zona genital femenina. Las propiedades de este tejido dejan transpirar la piel, se genera más ventilación y se evita la sudoración que son dos cualidades que ahuyentan a los virus de la vagina.
  3. Evita ciertos medicamentos: tomar algunos antibióticos puede provocar hongos en el aparato genital femenino. Esto ocurre porque estos fármacos suelen dejar el organismo bajo de defensas tras curarnos de la dolencia para la que están destinados. El resultado es que tras la ingestión del medicamento somos más propicias a contraer un trastorno infeccioso.
  4. Infórmate sobre las ETS: Lo mejor para tener una buena salud es saber de los riesgos. Como indica el propio nombre, las Enfermedades de Transmisión Sexual son infecciosas. Conocerlas es la mejor manera de prevenirlas.
  5. Visita anualmente al ginecólogo:  una vez al año acude al ginecólogo para hacerte una revisión médica. Piensa que, si bien la mayoría de enfermedades presentan síntomas, existen algunas patologías que pueden pasarte desapercibidas. Si tienes alguna anomalía el especialista la detectará fácilmente y podrá indicarte el tratamiento.

Algunas mujeres pueden no tener síntomas o ni siquiera darse cuenta de presencia de estos si no son muy severos. un especialista puede notar signos de una infección vaginal, como secreción u olor, durante un examen ginecológico o hacer análisis del líquido vaginal para identificar una infección. Es importante hacerte una revisión con regularidad por un especialista para que puedas detectar cualquier problema de salud a tiempo.

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