Dolor de cuello, que lo produce

dolor de cuello

Por lo general las causas principales del dolor de cuello tienen un origen muscular y óseo, ya que sus delicados músculos se pueden sufrir contractura por diversos motivos, incluso hasta por problemas emocionales.

Cuando esta contractura se prolonga durante mucho tiempo da lugar a retracciones por lo tanto el músculo es como si se acortara y a su vez este mismo ejerce fuerza sobre los huesos, provocando el intenso dolor, y corriendo el riesgo que a tiempos muy prolongada se produzca artrosis en las articulaciones y las vértebras cervicales.

También este acortamiento de los músculos puede presionar sobre los discos intervertebrales lastimándolos y produciendo hernia discal, o en su defecto desviar la columna cervical . El dolor de cuello también puede producirse, por una mala postura, cuando inclinamos durante mucho tiempo la cabeza en una posición poco cómoda, exceso de estrés, ansiedad, no utilizar una almohada correcta al momento del descanso, espasmos musculares por movimientos exagerados (tortícolis) lesiones y traumatismos.

Que causa el dolor de cuello

Una causa común del dolor cervical es la tensión o distensión muscular y, por lo general, las actividades diarias son las responsables. Tales actividades son, entre otras: encorvarse sobre un escritorio durante horas, tener una mala postura para ver televisión o leer, colocar el monitor de la computadora demasiado alto o demasiado bajo, dormir en una posición incómoda o torcer y girar el cuello con sacudones cuando se hace ejercicio.

Las caídas o accidentes extremos pueden causar lesiones cervicales graves, como fracturas de las vértebras, latigazo cervical, lesión de los vasos sanguíneos e incluso parálisis.

Otras causas abarcan:

  • Otras afecciones médicas como fibromialgia.
  • Artritis cervical o espondilosis.
  • Ruptura de disco.
  • Pequeñas fracturas de la columna por osteoporosis.
  • Estenosis raquídea (estrechamiento del conducto raquídeo).
  • Esguinces.
  • Infección de la columna (osteomielitis, disquitis, absceso).
  • Cáncer que compromete la columna.

Consejos para mejorar los  síntomas

Para mejorar estos síntomas deberíamos considerar realizar actividad física al menos dos veces por semana, y caminar todos los días llevando la cabeza erguida y en posición de altura. Revisar las posturas que adoptamos en el trabajo y corregirlas por las adecuadas, evitando pasar muchas horas en sillas que no son anatómicas y que no le brinden el correcto apoyo a nuestra columna.

Además de respetar las horas de descanso utilizando colchones firmes y almohadas que no sean altas ni bajas. Cuidarnos de realizar movimientos muy bruscos, si trabaja en un ordenador muchas horas, acomode correctamente a la altura de la vista el monitor, para evitar forzar la columna. Y recordar, ante la menor duda, consulte con su médico de confianza.

 

Foto: Gracias a littledan77