Chocolate negro para comer menos

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El chocolate no será el mejor alimento para nuestra cintura y nuestra dieta, ya que cerca de dos mordidas tienen más de cincuenta calorías, pero este tesoro negro nos puede hacer sentir más llenos y sin tantas ganas de comer.

Estudios han descubierto que las personas que comen chocolate negro suelen tener menos ganas de comer después de consumirlo que aquellas que comen chocolate con leche.

La razón es muy simple y es que el chocolate negro tiene un sabor amargo y eso es lo que podría ayudar al cuerpo a regular el apetito o que sus grandes cantidades de manteca de cacao, que tiene ácido esteárico lo que puede volver más lenta la digestión, puede hacer que su estómago se sienta lleno por más tiempo.

Para comparar los efectos en el apetito y en la cantidad de calorías consumidas del chocolate negro y el que es con leche, se estudiaron varios hombres adultos a los que les gustaban las dos variedades. Ellos se presentaron a dos sesiones diferentes, en una se estudiaron los efectos del chocolate negro y en la otra del chocolate con leche.

5 Razones para comer chocolate negro

  1. El chocolate es rico en flavonoides, sustancias que ayudan en la acción antioxidante, protegiendo las células del cuerpo del daño de los radicales libres.
  2. Ayuda a reducir la presión arterial, aunque no se ha determinado aún en que cantidad se debe consumir para lograr este efecto.
  3. El chocolate mientras más oscuro mejor, pero si no te gusta busca que al menos tenga un 65% de cacao, cuanto mayor es su pureza mayor cantidad de antioxidantes contendrá en relación con el chocolate con leche.
  4. Ayuda a prevenir el cáncer, debido a dos flavonoides que existen en el chocolate, la epicatequina y quercetina.
  5. Tiene un importante papel en la prevención de las enfermedades del corazón, números estudios lo avalan, concluyendo que las personas que comían más chocolate negro presentaban un riesgo más bajo de padecer estas enfermedades en comparación a las personas que apenas lo consumían.

El contenido en calorías es prácticamente el mismo en los dos chocolates. Durante las siguientes cinco horas después de haber comido el chocolate a los participantes se les registró su apetito cada media. Dos horas y media después de haber comer el chocolate, se les ofreció una pizza y se les dijo que comieran hasta donde se sintieran cómodos. Allí se descubrió que después de comer el chocolate negro comieron menos pizza que el otro día. Así que si quieres comer menos, el truco está en comer un pedazo de chocolate amargo.

Foto: Gracias a Fimb