Tabaco, el humo atrae enfermedades

Esta comprobado que el 90% de los sujetos que padecen cáncer de pulmón son fumadores, el cigarrillo aumenta 15 veces la posibilidad de desarrollar este tipo de patología, y algunas otras como la intolerancia a la glucosa (prediabetes), estreñimiento , problemas gastrointestinales, etc.

cigarrillo

El daño es inmediato

Los estudios sugieren que el humo, tendría efectos sobre el metabolismo, produciendo desórdenes sin retorno, como el caso del cáncer o la diabetes, con esta última se destaca que fumar, se asocia directamente,con un mayor riesgo de toxicidad directa para el páncreas (pancreatitis crónica y cáncer de páncreas).

Otras hipótesis se basan en el incremento del estrés oxidativo del organismo, producido por el cigarrillo, que tiene consecuencias devastadoras a lo largo del tiempo como las complicaciones cardiovasculares, ya más que conocidas.

Las sustancias tóxicas en el humo causan daño inmediatamente. El humo del tabaco puede producir coágulos sanguíneos, ataques cardiacos y accidentes cerebrovasculares repentinos. Las sustancias tóxicas en el humo del tabaco alteran la forma en que el cuerpo se sana a sí mismo. Hasta fumar un cigarrillo de vez en cuando es suficiente para hacerle daño. Sentarse en un bar lleno de humo aumenta su probabilidad de sufrir un ataque cardiaco.

Enfermedades relacionadas con el tabaco

Envejecimiento cutaneo precoz: La piel está sometida al humo del tabaco tanto por efecto directo como por los productos que circulan por la sangre. La piel del fumador se encuentra expuesta a una mayor concentración de radicales libres, al reducirse la vitamina A protectora, así como a una mayor actividad de la enzima elastasa. Se ha descrito el síndrome del “rostro de fumador” caracterizado por:

  • Aspecto rugoso de la piel, con un tono grisáceo.
  • Piel pletórica.
  • Arrugas finas peri labiales y en las comisuras palpebrales (patas de gallo).
  • Adelgazamiento de la facies con prominencia de pómulos.

Alteraciones bucales: La halitosis (vulgarmente conocido como mal aliento) y la coloración amarillenta de los dientes del fumador son alteraciones de aparición precoz. La aparición de enfermedad periodontal (enfermedad inflamatoria de las encías) tanto aguda como crónica, se relaciona de forma directa con el consumo de tabaco por un efecto tóxico directo del humo. La incidencia de caries entre los fumadores es mucho más elevada que entre los no fumadores.

Enfermedad gastroduodenal: La úlcera gastroduodenal es más prevalerte entre fumadores que no fumadores, presentando una evolución más tórpida y una menor respuesta a los tratamientos.

Patología premenstrual: Entre las mujeres fumadoras se ha objetivado un retraso en la edad de la menarquia, con un adelanto de la menopausia. Esto conlleva una menor exposición a estrógenos que va a favorecer la aparición de diferentes tumores y de osteoporosis. Asimismo la intensidad y frecuencia del síndrome premenstrual es mayor entre las fumadoras importantes.

Cambios en la fertilidad: Entre las mujeres fumadoras el riesgo de infertilidad y de embarazo ectópico es superior que en las no fumadoras. La fertilidad en el varón también se encuentra disminuida, encontrándose también una mayor tasa de disfunción eréctil entre los fumadores.

Lo cierto es que debemos tener cuidado al momento del consumo de tabaco, nos quita capacidad pulmonar, destruye la vitamina E y D , esenciales para nuestra piel, provoca envejecimiento prematuro, además de lo mas arriba citado, excusas mas que suficientes, para dejar este vicio legal, que es tan nocivo, para evitar desarrollar cualquier tipo de enfermedades.

NOTA: Este post ha sido editado para mejorar la calidad de su contenido….

Foto: inocuo