Hiperinsulinemia: amenaza oculta

La mayoría de los pacientes que sufren de hiperinsulinemia, ni siquiera lo saben. Muchas personas manifiestan a lo largo de su vida síntomas como dolores de cabeza, sudoración excesiva, temblores, pulso cardíaco irregular, mareos y cambios de humor, y suelen atribuirlos a otras causas.

insulina

Quienes padecen de estos síntomas pueden sufrir de hiperinsulinemia o exceso de producción de insulina, sustancia encargada de regular el azúcar en la sangre. Por lo general, la hiperinsulinemia viene acompañada de trastornos como hipertensión, niveles altos de colesterol y triglicéridos, y en muchos casos sobrepeso.

Estrategias alimentarias para hacer frente a la hiperinsulinemia

  • Evite el azúcar y los alimentos azucarados: Sustitúyalos por edulcorantes, refrescos light, mermeladas bajas calorías.
  • Vigile la cantidad de carbohidratos en su dieta: Harinas, panes, pastas, galletas, patatas, boniatos, arroz, bizcochos y un largo etcétera, deben ser correctamente seleccionados y distribuidos a lo largo del día para evitar peligrosos aumentos en la concentración de insulina sanguínea.
  • Controle el tamaño de las porciones: Cualquier estrategia es válida al momento de controlar cantidades y calorías: cocinar lo justo y necesario, utilizar platos más pequeños, sustituir ingredientes.
  • Dígale No a las bebidas alcohólicas: Debe beber abundante cantidad de líquidos y el agua será la bebida de preferencia.
  • Reduzca el consumo de sal: Evite los alimentos más ricos en sodio como fiambres, embutidos, enlatados, snacks y utilice condimentos naturales a la hora de sazonar sus platos.

La hiperinsulinemia puede conducir a:

  • Hipoglucemia o diabetes.
  • Aumento del riesgo de SOP (Síndrome de Ovario Poliquístico) en las mujeres.
  • Aumento de la síntesis de VLDL (hipertrigliceridemia).
  • La hipertensión arterial (la insulina aumenta la retención de sodio por los túbulos renales).
  • Enfermedad de las Arterias Coronarias (daños aumento de insulina las células endoteliales).
  • Aumento del riesgo de enfermedad cardiovascular.
  • El aumento de peso y letargo (posiblemente conectadas con una glándula tiroides poco activa).

Tratamiento

  1. Medicación: Generalmente utilizada para mejorar la sensibilidad a la insulina, será indicada por su médico de acuerdo a su situación. Evite automedicarse.
  2. Ejercicio físico: Aumenta la sensibilidad de las células a la insulina, mejora la utilización de glucosa y ayuda a adelgazar. No desaproveche estos beneficios. Asesórese con un profesional y realice el ejercicio que más se adapte a sus posibilidades.
  3. Alimentación: Corregir el sobrepeso, disminuir la hiperinsulinemia y la resistencia a la insulina, mejorar los niveles de tensión arterial y lípidos en sangre, todo es posible a través de una correcta alimentación.

El tratamiento incluye medicamentos para que el organismo pueda tolerar las dosis altas de insulina. Igualmente, se recomienda una dieta muy similar a la del paciente diabético, por ser el páncreas el órgano involucrado en ambos casos.

Las indicaciones incluyen reducción de azúcares, sal y carbohidratos, porciones controladas de alimento, restricción de bebidas alcohólicas y abundante consumo de agua. Recuerde que visitar al especialista es la mejor opción ante cualquier anomalía.

NOTA: Este post ha sido editado para mejorar la calidad de su contenido….

Foto: Mel B.


Warning: A non-numeric value encountered in /home/katxumoto/saluddiaria.com/wp-content/themes/Newspapernew/includes/wp_booster/td_block.php on line 326