Cardo mariano para el cuidado del hígado

Esta planta es conocida por ser un excelente cuidador del hígado, dado que lo protege contra las toxinas, estimulando el crecimiento de nuevos tejidos, para reemplazar las áreas dañadas, y es una protección muy útil sobre todo para eliminar los venenos biológicos que tenemos en nuestro organismo.

Como hemos hablado en muchas oportunidades, el hígado realiza varias tareas entre ellas convertir a la comida en grasas, y haciendo que los carbohidratos y las proteínas participen del almacenamiento de glucosa. Este órgano se encuentra bañado en sangre, la cual contiene una gran porción importante de sustancias nocivas, incluyendo bacterias, alérgenos y lo que hace el hígado es filtrar las sustancias que nos hacen daño, a través de la sangre y mediante enzimas atacarlas, y destruirlas o neutralizarlas, de no suceder esta acción nuestro hígado podría dañarse.

Esta planta tiene entre otras formas de cuidar a nuestro hígado, estimular la producción de sustancias, que desintoxican las células vivas, y por otro lado se ocupa de fortalecerlas para que las toxinas nocivas no puedan atacarla.

Así mismo es una excelente planta para evitar la evolución o el desarrollo de la cirrosis, y es muy buena eliminando los tejidos  anómalos que acompañan al daño hepático, reduce el exceso de hierro en caso que esté elevado, y actúa como muy buen antioxidante, protegiendo al hígado de cualquier tipo de deterioro, además fomenta la producción de células nuevas, mejorando el estado saludable y general de todo nuestro organismo.