Por qué no automedicarse

Si bien es cierto que la mayoría de las veces se pueden predecir los padecimientos a través de síntomas que comúnmente se hayan presentado, también es cierto que muchas enfermedades se parecen entre sí. Podría confundir, por ejemplo, un virus con una alergia, y restarle importancia.

automedicarse


Sin embargo, este ejemplo quizás no tenga consecuencias tan peligrosas como dejar pasar dolores de cabeza recurrentes, y administrar analgésicos indiscriminadamente, cuando se puede estar sufriendo de inconvenientes de circulación en el cerebro.

5 razones para no automedicarse

  1. Los medicamentos no sólo actúan de acuerdo a sus componentes, sino también según las características particulares de la persona que los ingiere: si alguien está recién operado, por ejemplo, una simple aspirina puede ocasionarle una hemorragia, por sus propiedades anticoagulantes. Y si se toma a diario puede causar úlcera. En niños menores de 15 años, el mismo medicamento puede provocar un trastorno neurológico potencialmente grave llamado Síndrome de Reye.
  2. Los fármacos pueden tener efectos colaterales, aunque sirvan para curar la enfermedad para la cual se administran, algunos fármacos tienen efectos colaterales, como sequedad en la boca o insomnio, que deben ser informados al paciente antes de recetarse.
  3. Independientemente de la dosis, y aunque no ocurra en todas las personas, los medicamentos pueden tener efectos adversos o indeseados: los corticoesteroides, por ejemplo, pueden originar úlcera péptica secundaria; los estrógenos, náuseas, cefalea y mareos; la eritromicina, dolor de estómago y diarrea; antibióticos como la amoxicilina, erupciones cutáneas e incluso shock anafiláctico, que pone en peligro la vida del paciente; y la dipirona usada como analgésico, puede ocasionar problemas en la médula ósea e interferir en la producción de células sanguíneas. El médico debe verificar en qué situación los beneficios de un medicamento son mayores que sus riesgos potenciales.
  4. Algunos fármacos pueden provocar adicción: las benzodiacepinas, que inhiben el sistema nervioso central, o los antitusivos con codeína pueden originar cuadros adictivos sin que la persona se percate: su uso debe ser estrictamente vigilado por el médico.
  5. Al aliviar los síntomas, algunos medicamentos dificultan el diagnóstico: entre ellos, los antipiréticos (que bajan la fiebre), los antieméticos (que impiden el vómito) o los antiespasmódicos (que alivian los dolores abdominales). Al disminuir la motilidad intestinal, estos últimos, además, bloquean la eliminación del agente patógeno. No los administre sin preguntar al médico.

¿Paranoia o ligereza?

Algunas personas acuden al médico por cualquier cosa que se les presenta, cayendo en la paranoia de creer sufrir males gravísimos por un simple dolor. Sin embargo, es mayor el número de casos en los que el paciente menosprecia un síntoma menor, toma el medicamento inadecuado y luego debe ser hospitalizado de emergencia.

En algunos países de Latinoamérica, las cifras de muertes por automedicación alcanzan hasta los 10 mil pacientes por año. Adicionalmente se pueden presentar otras complicaciones como bacterias resistentes a los antibióticos por su consumo indiscriminado o adicciones por dosis inadecuadas de analgésicos con contenido en esteroides.

Conozca sus medicamentos

En un post anterior se explican las propiedades de algunos medicamentos de uso común y sus interacciones entre sí. Sin embargo, estos conocimientos no son suficientes, pues se necesita el diagnóstico de un especialista calificado para determinar el mal que efectivamente se sufre.

Los medicamentos que son más peligrosos a la hora de automedicarse son antibióticos, esteroides y anticoagulantes. La recomendación sigue siendo asistir al especialista si presenta síntomas extraños y persistentes.

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