Cansancio visual frente al ordenador

chico en ordenador

Fijar la vista en el ordenador hace que se acomoden un importante número de músculos que cumplen diversas funciones y que no pueden dejar de actuar. En esta constante actividad se trae la consecuencia de la sensación real del cansancio visual.

Comportamiento de nuestros ojos frente al ordenador

Cada vez que nos sentamos frente al ordenador, la distancia que tenemos entre nuestra cara y la pantalla es aproximadamente de unos 35 a 55 centímetro, por lo que el ojo se ve en la necesidad de acomodar la visión. Esto implica que los músculos oculares deben contraerse sin importar si la persona usa o no anteojos. De esta forma el cristalino aumenta su tamaño haciendo que las imágenes lleguen nítidas a la retina, y este proceso de acomodación se da permanentemente.

Muchos individuos requieren de una acomodación mayor, en estos casos el aumento del cristalino se acompaña de un movimiento de convergencia de los ojos, por eso que los músculos mueven al ojo hacia el centro, llamados rectos internos, se encuentran en constante tensión.

Por otra parte cuando leemos en el monitor, tenemos que mantener los ojos más abiertos que de costumbre, por lo que los elevadores del párpado superior, también se tensionan, sin contar que muchas veces, la atención que debemos prestar hace que mantengamos más tiempo los ojos abiertos y pestañemos menos, provocando esa sensación  de ardor y arenillas en la vista.

Todo esto se dá en un marco de que las personas tengan movimientos oculares normales, y solo es un 65%  de las mismas, el otro 35% tienen algún problema base, como las forias y las hiperfusiones. Las forias son estrabismos latentes, es decir, tendencia a desviar los ojos, por lo general aparecen cuando dejamos de fijar la vista, así es que los que padecen de una foria en divergencia, sus músculos rectos medios tienen que trabajar el doble; converger para fijar la vista y compensar esta tendencia a desviar. Si la foria es en convergencia, serán los rectos medios externos los que tengan que neutralizar los movimientos, de esta manera se producen nuevas tensiones musculares.

Las Hiperfusiones ocurren cuando desviamos algo la mirada y ambos ojos no mantienen la misma velocidad o la misma intensidad. Es imposible darnos cuenta de esto porque si ambos ojos no llegan a un mismo punto en el mismo momento aparecerán imágenes dobles que la vista se encarga de anular. Este inconveniente al igual que el anteriormente citado, provocan tensiones en los músculos oculares.

Para evitar este tipo de cansancio muscular de los ojos, los especialistas recomiendan por momentos descansar la vista mirando relajadamente por momentos a sitios que se encuentren alejados unos minutos y continuar trabajando, o masajear en forma circular alrededor de los ojos.

Ante cualquier duda, consulte con su oculista.

Foto: compujeramey