Causas de las hemorragias nasales

Un gran porcentaje de personas hemos sufrido de hemorragias nasales, de hecho son mucho más comunes de lo que podemos imaginar y para el momento que nos convertimos en adultos una gran mayoría hemos tenido por lo menos una. Y esto ocurre cuando los vasos sanguíneos que están allí dentro se rompen, algo que ocurre muy fácil porque son muy delicados y están un poco más afuera que en otras partes del cuerpo.

El primer paso a seguir cuando tienes una hemorragia nasal es poner tu cabeza un poco hacia adelante, haciendo presión en tu nariz justo debajo del tabique, en el lugar en donde el hueso y el cartílago se juntan, estos es muy fácil de sentir. Mantén esa presión de entre cinco y quince minutos, hasta que sientas que el sangrado se ha detenido. Otra buena opción es poner un poco de hielo contra el tabique.

Es muy popular que en el momento de una hemorragia nasal las personas nos digan que pongamos la cabeza hacia atrás para ayudar a detener el sangrado, pero los expertos no aconsejan hacer esto. En esta posición las mayores probabilidades es que tengas que tragar toda la sangre que está saliendo de tu nariz y esta hasta podría irse a tus pulmones, es por eso que es mejor que pongas la cabeza hacia adelante.

Si después de veinte minutos el sangrado de tu nariz no se ha detenido ni haciendo presión ni poniéndote hielo, lo mejor es que vayas de urgencia a consultar a tu doctor. Esto también lo debes hacer si la hemorragia comenzó espontáneamente, sin que te pasara nada o tuvieras historial de ellas; o si sientes dolor de cabeza, pitidos en los oídos, mareos o problemas de visión, porque esto podría indicar que algo está mal.