Trastornos psicosomáticos que repercuten en nuestra salud

trastorno psicosomático

Generalmente tiende a pensarse que las enfermedades psicosomáticas solo causan tristeza, llanto, sentimientos de inferioridad y otros síntomas que se relacionan directamente con el cuerpo.

Los factores psicológicos pueden influir indirectamente el curso de una enfermedad, algunas personas gravemente enfermas niegan estarlo o niegan su gravedad. La negación es un mecanismo de defensa que ayuda a reducir la ansiedad y hace más tolerable una situación amenazadora. Sin embargo, la negación puede impedir que una persona cumpla un tratamiento, lo cual puede acarrear consecuencias graves.

Por contra, también las enfermedades físicas pueden afectar al pensamiento de una persona o a su estado de ánimo. Las personas con enfermedades graves, recurrentes o crónicas, generalmente se deprimen. La depresión puede empeorar los efectos de la enfermedad orgánica y se añade a los padecimientos de la persona.

Sin embargo y tras diversos casos y estudios se determino la idea de que esto es erróneo, porque las emociones influyen en el organismo al igual que éste influye en las emociones. Ejemplificamos en el caso de la ansiedad, el estrés y la depresión actúan sobre distintas hormonas y provocan cambios en el cuerpo que lo vuelven vulnerable y sensible al dolor e influyen en diferentes enfermedades. Tal es el caso de estudios que relacionan al estrés con el cáncer.

En este sentido se ha demostrado que éste puede influir tanto en el origen como en el curso de la enfermedad del mismo modo que se comprobó que aquellos que padecen depresión presentan debilitamiento del sistema inmunológico y suelen enfermarse con mayor frecuencia y facilidad.

Enfermedades psicosomáticas mas frecuentes:

  • Digestivas: Colon irritable o síndrome de intestino irritable, úlcera, colitis ulcerosa, aerofagia y dispepsia psicógena, hipo, neuritis gástrica, gastritis, constipación, hemorroides, diarra, náuseas, dolor abdominal crónico y sensación de tener un nudo en la garganta a causa de la disfagia.
  • Respiratorias: Asma bronquial, bronquitis, rinitis alérgica, sinusitis, tos, hiperventilación, sensación de ahogo, dolor y opresión en el pecho.
  • Corazón y sistema cardiovascular: Hipertensión arterial, infarto al miocardio, hemorragias cerebrales, astenia neurocirculatoria, palpitaciones y taquicardia.
  • Genitourinarias: Vaginismo, trastornos menstruales, dismenorrea psicógena, enuresis, disfunciones sexuales, vejiga nerviosa.
  • Endocrinas: Bocio, diabetes, hipotiroidismo y obesidad.
  • Dermatológicas y cutáneas: Eccemas, alopecia, bara o vello en zonas determinadas, acné, picazón intensa, prurito, urticaria, hiperhidrosis, vitiligo, sensación de hinchazón, hormigueo y entumecimiento.
  • Osteoarticulares: Cefaleas tensionales, fibromialgia, tortícolis.
  • Alteraciones de los sentidos: Ceguera, visión doble, afonía.
  • Aparato locomotor: Dolores lumbares, defectos en la postura, y artritis reumatológica.

Los factores psicológicos pueden influir indirectamente el curso de una enfermedad, algunas personas gravemente enfermas niegan estarlo o niegan su gravedad. Visite su medico de cabecera ante la menor dura.

Foto: Gracias a Jaci Berkopec


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